lunes, 10 de septiembre de 2012

Diferencias entre un programador y un diseñador

En el mundo del diseño web existen en la trastienda dilemas muy conocidos ya, entre ellos, está el que más complica el trabajo en equipo entre dos profesiones tan opuestas como son la del programador y la del diseñador.

¿Es posible compaginar la creatividad del diseñador con el estructuralismo del programador?. Esta pregunta podría transformarse en otra similar como: ¿Es posible compaginar los diseños idealistas de los arquitectos con los cimientos de la realidad de los ingenieros?.

A la vista está que sí, aunque ello conlleve dificultades añadidas y grandes quebraderos de cabeza.

Seguro que todos recordamos alguna obra arquitectónica sorprendente, que nos hace preguntarnos cómo puede mantenerse en pie por lo complejo de sus formas y la combinación de sus elementos. Pues gracias al trabajo del ingeniero.

Éste último ha de ser capaz de hacer realidad un sueño, es decir, la genialidad del diseño arquitectónico plasmada en un edificio o una obra que ha de mantenerse en pie, combinando la maravillosa estructura visual que tiene con la usabilidad y la práctica que puede dar a una oficinas o despachos, e incluso apartamentos que pueden girar según la posición del sol o enormes hoteles construidos sobre islas artificiales.

Increíble, ¿verdad?. Pues existe. Estoy hablando de el Burj Al Arab famoso por su arquitectura espectacular y futuristadiseñado por Tom Wright. Es un hotel de lujo con una altura de más de trescientos metros, está situado en el mar, sobre una isla artificial localizada a 270 metros de la playa en el Golfo Pérsico. ¿Os imagináis el quebradero de cabeza del ingeniero que haya tenido que poner en pie esta obra?.

Pues en diseño web el algoritmo se puede traducir, de manera que las genialidades de los diseñadores (=arquitectos) las proyectan los programadores (=ingenieros). Una página web no sólo debería ser lo que es capaz de ser, sino que la diferencia está en hacerla en sí misma diferente al resto.

Esto supone una lucha continua entre ambos. Aquí programadores y diseñadores entran en un eterno conflicto que de resolverse da lugar a maravillosas obras virtuales, donde el internauta es capaz de sentirse parte de esa web. Donde navegar significa vivir cada contenido, cada imagen, cada movimiento.

El futuro de las webs debería ir en ese camino. No sólo la usabilidad y la creatividad deberían ir de la mano, sino el conseguir que Internet fuera realmente un lugar donde sentirse en casa. Construir el Burj Al Arab, una obra de arte de la arquitectura, no debe ser nada fácil. Hacer este edificio útil e impactante, ¿no es una genialidad?.

Debería ser también posible unir sin fricciones la genialidad estructural de los programadores y la genialidad visual de los diseñadores, aunque éste es un tema abierto donde opinar. El día a día en este trabajo evidencia la difícil y ardua tarea que tenemos entre manos, pero contamos con lo maravilloso del resultado.

El Burj Al Arab de Dubai es sólo un ejemplo que quería dejaros para que disfrutéis de lo increíble pero cierto, de los sueños hechos realidad…



Hasta el próximo post!!!!