miércoles, 7 de noviembre de 2012

Alianzas y colaboraciones en Internet


¿Es una amenaza o una oportunidad establecer alianzas y colaboraciones con empresas similares a la nuestra a través de Internet?

El hecho de que esta táctica comercial se lleve a cabo a través de la red, sólo establece pequeñas diferencias con respecto a hacerlo con empresas físicas; y a la larga, estas pequeñas diferencias pueden llegar a desaparecer.

La red, como todos sabemos, nos rodea de un anonimato que puede ser tan positivo como negativo. Técnicamente hablando, aún nos cuesta generar confianza en un público o un cliente potencial cuando no hay un contacto directo, es decir, físico. Pero este obstáculo no es un constante si logramos combinar nuestra presencia en Internet con nuestra presencia, el tú a tú.

Muchas empresas abrigan la idea de que la competencia existe desde siempre y hay que luchar por ser los mejores cueste lo que cueste, mientras que muchas otras empresas están empezando a ver las alianzas como una sinergia en positivo, para lograr el éxito, como dice el refrán: “Si no puedes con tu enemigo, únete a él”.

Aunque no se trata de ver al otro como a un enemigo, sino como una oportunidad para crecer y aprender juntos, aportando lo mejor de cada uno y siendo honestos y leales con la estrategia conjunta fijada para conseguir los objetivos marcados en común.

Hoy en Internet esto se está convirtiendo en una táctica muy común, ya que cuanta más presencia tengamos y más enlaces generemos hacia nuestra web, serán más las posibilidades de aparecer en las primeras páginas de los buscadores y poder ser encontrados fácilmente.

Es importante tener claro qué es exactamente lo que uno quiere y qué estrategias son las más indicadas para la empresa. En ocasiones no todas las propuestas de colaboración se pueden llevar a cabo, pero eso no es un impedimento para perfilar la propuesta y definir con más detalle hasta dónde queremos llevar esa colaboración y el éxito de nuestra empresa. Quizá no en todos sus puntos nos interese pero sí en alguno de ellos, por lo que no se debe rechazar nunca una oferta antes de ser valorada en todo su conjunto.

Podemos evaluar qué departamentos y qué aspectos de nuestra empresa tenemos más olvidados o cuáles son los que no hemos podido implantar, y establecer ahí la sinergia con la otra empresa; o bien podemos ver qué le falta a nuestra empresa y en qué nos completaría la otra. Hoy ésta es una oportunidad de crecer más sin ser más costoso, y no podemos olvidar que siempre podemos aprender de quien tenemos enfrente.

No hay que temer aunque sí hay que ser cautos. Conocerte al igual que conocer a tu posible aliado es una buena opción. Muchas veces un camino empinado se puede subir mejor con una mano experta que ya lo ha subido muchas veces, ¿no os parece?.